Submit Yourselves to One Another

12-24-2017Holy Catholic Marriage

St. Paul instructed us how to live as faithful, married Christians when he wrote, "Submit yourselves to one another because of your reverence for Christ" (Eph. 5:21). Christ so loved His Bride, the Church, He died for her. This is the kind of love a husband is to have for his wife. A husband is to love his wife so completely that he displays the depth of that love by dying to his own body, selfish desires and independence: his very life he gives to her. A wife is to love her husband completely, knowing he will do nothing to hurt her: her very life she gives to him. They are of one mind, heart, flesh and spirit. Both are to help each other grow in holiness as they proceed on their combined mission of sanctification through love, service and prayer.

Every minute of the day we have the opportunity to follow Christ's invitation to love Him as well as our beloved spouse or to be seduced into following our toxic culture, which rejects the concept of submission as denigrating and replaces it with independent, self-love. The culture of self-love mentality is responsible for unfaithful relationships and abuse, resulting in a 66% divorce rate. However, following the precepts of the Catholic Church founded by Christ upon His Apostles, decreases the divorce rate to only 4%! Doing as Christ instructs, versus the culture, will always bring peace and happiness.  

Share this with your spouse. Are you both on the same mission of sanctification or has the culture influenced you to shun the word "submit?" Ask Jesus to help you as a couple to share the mission of submission "because of your reverence for Christ."

San Pablo nos instruyó sobre cómo vivir como cristianos fieles y casados cuando escribió: "Someteos los unos a los otros por tu reverencia a Cristo" (Efesios 5:21). Cristo amó tanto a Su Novia, la Iglesia, que murió por ella. Este es el tipo de amor que un esposo debe tener por su esposa. Un esposo debe amar a su esposa tan completamente que muestra la profundidad de ese amor al morir a su propio cuerpo, sus deseos egoístas y su independencia: le entrega a ella su propia vida. Una esposa debe amar por completo a su marido, sabiendo que él no hará nada para lastimarla: le entrega a él su propia vida. Son de una sola mente, corazón, carne y espíritu. Ambos deben ayudarse unos a otros a crecer en santidad mientras avanzan en su misión combinada de santificación a través del amor, el servicio y la oración.

Cada minuto del día tenemos la oportunidad de seguir la invitación de Cristo a amarlo así como a nuestro amado esposo o a ser seducidos para seguir nuestra cultura tóxica, que rechaza el concepto de sumisión como denigrante y lo reemplaza por amor propio e independiente. La cultura de la mentalidad del amor propio es responsable de las relaciones infieles y de abuso, lo que resulta en una tasa de divorcio del 66%. Sin embargo,¡siguiendo los preceptos de la Iglesia Católica fundada por Cristo sobre Sus Apóstoles, disminuye la tasa de divorcios a solo 4%! Hacer lo que Cristo instruye, en vez de la cultura, siempre traerá paz y felicidad.

Comparta esto con su cónyuge. ¿Están ambos en la misma misión de santificación o la cultura los ha influenciado para evitar la palabra "someterse?" Pídanle a Jesús que los ayude como pareja a compartir la misión de sumisión "por su reverencia hacia Cristo".

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