Priority #4: Work

11-19-2017Holy Catholic Marriage

The fourth priority of a holy Catholic marriage is work. God worked for six days and then He rested. God gave Adam the job of tending the garden, which was not a job involving toil. However, after the fall, Adam's work became toil teaching him   discipline, obedience, self-control, perseverance, order and organization. Scripture gives accounts of working saints: Joseph with carpentry, Paul with tent making, Peter, James and John with fishing and Luke with medicine. In the ancient monastic tradition, monks combined work with prayer to give glory to God. They understood the balanced combination of work and prayer controlled selfish tendencies and was essential to spiritual growth. Work, as a gift, can provide for the betterment and security of the family. However, like all gifts, it can be misused and can replace the love of God, spouse and children for the love of success, greed, prestige and position. Death bed realizations of a life misspent are painful. However, if you are working two jobs right now just to have your family survive the economic crisis, God bless you because that is self-sacrificing love and not greed.  

Share this with your spouse. Are you spending the right amount of time at work for the right reasons? If your spouse voices a concern about the amount of time you are working while ignoring prayer, spouse and children then a readjustment of your time management is in order. Your spouse is your first advisor who is to help keep balance in your life. Listen with an open heart and not angry responses. Always work   together in the love and peace of Christ.

La cuarta prioridad de un santo matrimonio católico es el trabajo. Dios trabajó durante seis días y luego descansó. Dios le dio a Adán el trabajo de cuidar el jardín, que no era un trabajo que implicara trabajo duro. Sin embargo, después de la caída, el trabajo de Adán se convirtió en trabajo pesado enseñándole disciplina, obediencia, autocontrol, perseverancia, orden y organización. La Escritura da cuenta de los santos que trabajaron: José con carpintería, Pablo con la fabricación de carpas, Pedro, Santiago y Juan con la pesca y Lucas con la medicina. En la antigua tradición monástica, los monjes combinaban el trabajo con la oración para glorificar a Dios. Entendieron la combinación equilibrada de trabajo y las tendencias egoístas controladas por la oración y fue esencial para el crecimiento espiritual. El trabajo, como un regalo, puede proporcionar el mejoramiento y la seguridad de la familia. Sin embargo, como todos los obsequios, puede ser mal utilizado y puede reemplazar el amor de Dios, cónyuge e hijos por el amor al éxito, la codicia, el prestigio y la posición. Darse cuenta en el lecho de muerte de una vida malgastada es doloroso. Sin embargo, si estás trabajando en dos empleos en este momento solo para que tu familia sobreviva la crisis económica, Dios lo bendice porque es amor sacrificado y no avaricia.  

Comparte esto con tu cónyuge. ¿Estás pasando la cantidad correcta de tiempo en el trabajo por las razones correctas? Si tu cónyuge expresa una preocupación sobre la cantidad de tiempo que estás trabajando sin tener en cuenta la oración, el cónyuge y los hijos, entonces es necesario un reajuste de la administración de tu tiempo. Tu cónyuge es tu primer consejero que te ayudará a mantener el equilibrio en tu vida. Escucha con un corazón abierto y no con respuestas enojadas. Siempre trabajen juntos en el amor y la paz de Cristo.

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