Priority #5: Everything Else

11-26-2017Holy Catholic Marriage

The fifth priority of a holy Catholic marriage is "Everything else." Distractions take you away from your priorities of living your love for God first, your beloved spouse second, then children and last the necessity of work. These distractions are very seductive and may creep into your life as seemingly good things such as electronics, movies, TV, sports, gaming acquaintances, hobbies or people demanding large chunks of time and attention. Distraction can rule life and home and destroy peace such as an interfering relative that does not respect the boundaries of your family, volunteering that vies for first priority, a controlling boss who doesn't respect time off or a best friend or fellow workers who may or may not be married and want to play, go out for drinks after work or always looking for fun to take you away from you Catholic priorities.  

Share this with your spouse. Discuss with each other how to grow closer to God in your marriage. Do you have an "Everything else" that has disrupted the true, necessary order of priorities? Review how your time is spent on three or four typical days. Money and health can many times be regained, but time can never be recaptured so wasting this commodity does not make sense. Help each other analyze the distractions that are keeping your life out of balance and robbing you of peace. Recommit yourselves to eternally significant priorities like praying with your spouse and serving spouse and family.

La quinta prioridad de un santo matrimonio católico es "todo lo demás." Las distracciones te alejan de tus prioridades de vivir primero tu amor por Dios, tu amado esposo, luego los hijos y por último la necesidad del trabajo. Estas distracciones son muy seductoras y pueden introducirse en tu vida como cosas aparentemente buenas, como la tecnología, películas, televisión, deportes, las amistades, los juegos, pasatiempos o personas que demandan grandes cantidades de tiempo y atención. La distracción puede gobernar la vida y el hogar y destruir la paz, como un pariente interferente que no respeta los límites de tu familia, el voluntariado que compite por la primera prioridad, un jefe controlador que no respeta el tiempo libre o un   mejor amigo o compañero de trabajo que pueda o no puede estar casado y quiere jugar, salir a tomar después del trabajo o siempre está buscando diversión para alejarte de tus prioridades Católicas.  

Comparte esto con tu cónyuge. Discute con los demás cómo crecer más cerca de Dios en tu matrimonio. ¿Tienes un "todo lo demás" que ha interrumpido el orden de prioridades verdadero y necesario? Revisa cómo usas tu tiempo en tres o cuatro días típicos. El dinero y la salud     pueden recuperarse muchas veces, pero el tiempo nunca puede recuperarse, por lo que desperdiciar esto tan importante no tiene sentido.   Ayúdense unos a otros a analizar las distracciones que mantienen su vida fuera de balance y les roba la paz. Comprométanse de nuevo a las prioridades eternamente importantes como orar con tu cónyuge y servir a tu cónyuge y a tu familia.

BACK TO LIST