Jesus Brought Life out of Death

07-02-2017From the Pastor

"Whoever loses his life for my sake will find it." When Jesus says paradoxical things like this, we can still trust him. Even when he makes claims that, at first glance, seem impossible, we know that he's not talking gibberish. Why? Because Jesus lived the ultimate paradox: he brought life out of death. His resurrection proves for us that things are not always as they appear. The Crucifixion, which looked like the end of Jesus' influence, was actually a tremendous new beginning.  

So when Jesus promises that we will find life through a kind of death, we shouldn't question his claim. Of course in today's Gospel, Jesus isn't necessarily talking about physical death, although the "red" martyrs who suffer for him do in fact find their reward in eternal life. "White" martyrdom, on the other hand, is a kind of death to self that doesn't involve bloodshed. It means putting love and generous service ahead of our own self gratification. It means doing these things for the sake of Christ. When he tells us to love our neighbors as ourselves, this is what he's talking about.

So, how can we be white martyrs today? How can we sacrifice our desire for perfect comfort, or entertainment on demand, or status or pleasure or sleep or whatever else for the sake of serving another person? In our families, in our schools and workplaces, in our parishes, in our neighborhoods and our communities, there are myriad opportunities to "lose our lives" for the sake of Christ. But don't forget, in dying to ourselves, we will find our lives in a new way! The fulfillment Christ offers us in return, both now and in eternity, will be far better than anything we try to cling to on our own.

El 19 de junio de 2016, antes del rezo del Ángelus el Papa Francisco invitó a sus oyentes a reflexionar en la siguiente pregunta, "¿Quién es Jesús para cada unode nosotros?" Refiriéndose a la oportunidad de reflexionar en el cómo cargamos la cruz de cada día en nuestra vida dijo: "'Si alguno quiere venir en pos de mí, que niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame'. No se trata de una cruz ornamental, o de una cruz ideológica, sino que es la cruz del propio deber, la cruz del sacrificarse por los demás con amor por los padres, los hijos, la familia, los amigos, también por los enemigos-, la cruz de la disponibilidad para ser solidarios con los pobres, para comprometerse por la justicia y la paz".  

Además, agregó el papa, "Asumiendo esta actitud, estas cruces, siempre se pierde algo. No debemos olvidar jamás que 'quien perderá la propia vida [por Cristo], la salvará'. Es un perder para ganar. Y recordamos a todos nuestros hermanos que aún hoy ponen en práctica estas palabras de Jesús, ofreciendo su tiempo, su trabajo, su propia fatiga y hasta su vida para no renegar de su fe en Cristo". La reflexión del Papa Francisco está basada en el Evangelio de este domingo (Mt 10, 37-42). ¿Qué pensamos sobre estas palabras del Papa? ¿Cómo las podemos aplicar a nuestra vida? ¿Cuáles son las cruces de este 2017? San Pablo también lo explica así: hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que también viviremos con él" (Rom 6, 8). Mensaje: ¡La cruz es vida! ¿Lo crees así?

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